Tercer Domingo de Octubre Fiestas de la Taspana en San Javier
Es sorprendente la limpieza que uno aprecia en este poblado, así como la amabilidad de su gente, quienes además de ser hospitalarios son muy industriosos ya que en San Javier existe fabrica de paletas, escobas, muebles y un taller artesanal sin faltar un buen restaurant y desde luego que no puede faltar su templo, plazuela y calles adoquinadas. Otra cosa que nos sorprende es la elevada conciencia turística que tiene sus habitantes que de acuerdo a sus posibilidades, están sumando a convertir a su pueblo en un verdadero atractivo turístico.
Pero lo que mas enorgullece a los sanjaviereños es la fiesta de la tazpana, tradición que data según los registro de los años 1862 o 1865, la cual se deriva de un pacto acordado entre la familia Bolado y el señor Vicente Zazueta, el que se comprometieron a limpiar las calles y callejones del pueblo el pasto que crece durante la época de lluvia, lo cual hacia y hacen a ritmo de la banda sinaloense, de donde surge en cambio de tamborazo y sus melodías y el chispazo de sus cahuallanas y machetes.
Las fiesta o tradición tiene un ingrediente muy especial, sin el cual dicen los lugareños “no tendrían chiste” este especial ingrediente se lo proporciona la presencia bullanguera de las mujeres de san Javier a las cuales se les prohibió participar, pero como siempre, lograron el objetivo de ser la parte principal de este festejo.
Esta tan arraigada esta tradición, que si por alguna causa un lugareño no se suma a la tarea se le “multa” con porciones o raciones de tequila, comida o el porte de una jornada de trabajo.
El objetivo principal de los sanjaviereños y sus invitados de turistas es ser a toda costa los vencedores, buscando el codiciado titulo “el mejor taspanador”.
Este festejo se celebra cada tercer domingo de octubre cuenta la historia que con el redoble con un tambor afuera de la casa de la familia Bolado daba inicio poco a poco, los lugareños van llegando al lugar de la sita y e partida, el huanacaxtle, para de ahí, iniciar el recorrido por todo el pueblo. El cual se convierte en una verdadera fiesta al culminar al ritmo de tambora en la explanada de la calle principal desde la tarde hasta el amanecer. Cuando visites San Ignacio, no dejes de conocer San Javier y su tradición la taspana. |